Si tu haber quedó mal calculado, se puede reclamar. Hacemos un análisis previsional para detectar diferencias y pedir el reajuste que te corresponde.
Un reajuste es un reclamo para corregir errores en el cálculo del haber inicial de tu jubilación o en sus actualizaciones posteriores. Es más común de lo que parece.
Hacemos un análisis previsional detallado de tu beneficio para detectar diferencias. Si las hay, reclamamos lo que corresponde, primero en sede administrativa y, si hace falta, judicial.
Te explicamos con claridad si tu caso tiene base para reclamar antes de que inviertas tiempo o expectativas.
Presencial en CABA o por videollamada de WhatsApp. Escuchamos tu caso y revisamos tu situación.
Analizamos tu historia laboral y los aportes. Solo avanzamos si podemos ayudarte de verdad.
Acordamos las condiciones por escrito antes de presentar nada. Cero sorpresas.
Armamos tu expediente y presentamos ante el organismo, documento por documento.
Verificamos cada documento y seguimos el trámite hasta tu primer cobro.
Los plazos de un reajuste jubilatorio dependen de ANSES y del estado de tu legajo: uno completo avanza mucho más rápido que uno con aportes o certificaciones pendientes.
En la consulta inicial revisamos tu situación y te decimos qué esperar, sin promesas vacías ni urgencias falsas. Si hay algo que demora el trámite, lo vas a saber desde el principio.
Con un análisis previsional de tu haber. Revisamos cómo se calculó y lo comparamos con lo que debería ser. Recién ahí te decimos si conviene reclamar.
No siempre. Muchos reajustes se resuelven en sede administrativa. Si hace falta ir a la vía judicial, te explicamos qué implica antes de avanzar.
Conviene no demorar, porque algunos reclamos tienen efectos sobre períodos hacia atrás. Cuanto antes lo revises, mejor.
Una consulta para entender dónde estás parado y qué te corresponde. Presencial en CABA o por videollamada de WhatsApp.