Si no podés seguir trabajando por una enfermedad o un accidente, hay un beneficio que te ampara. Evaluamos tu grado de incapacidad y tus aportes.
El retiro por invalidez es un beneficio para quienes ya no pueden continuar trabajando por una enfermedad o un accidente. No depende de la edad, sino de tu estado de salud y tus aportes.
El requisito central es acreditar un 66% de incapacidad laboral y contar con aportes mínimos al sistema. La evaluación médica es una parte clave del trámite.
Te ayudamos a reunir la documentación médica y previsional y a presentar el caso de la forma correcta.
Presencial en CABA o por videollamada de WhatsApp. Escuchamos tu caso y revisamos tu situación.
Analizamos tu historia laboral y los aportes. Solo avanzamos si podemos ayudarte de verdad.
Acordamos las condiciones por escrito antes de presentar nada. Cero sorpresas.
Armamos tu expediente y presentamos ante el organismo, documento por documento.
Verificamos cada documento y seguimos el trámite hasta tu primer cobro.
Los plazos de un retiro por invalidez dependen de ANSES y del estado de tu legajo: uno completo avanza mucho más rápido que uno con aportes o certificaciones pendientes.
En la consulta inicial revisamos tu situación y te decimos qué esperar, sin promesas vacías ni urgencias falsas. Si hay algo que demora el trámite, lo vas a saber desde el principio.
Lo determina una junta médica en base a tus estudios y tu historia clínica. Te ayudamos a presentar la documentación médica de la forma más completa posible.
Lo que se evalúa es el grado de incapacidad laboral que genera tu condición, no la enfermedad en sí. Por eso la evaluación médica es central.
Se puede iniciar igual. Revisamos tu situación y te decimos cuál es el mejor momento y cómo encararlo.
Una consulta para entender dónde estás parado y qué te corresponde. Presencial en CABA o por videollamada de WhatsApp.